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Chicas en Tecnología concluyó una nueva edición

Programando un Mundo Mejor, el programa que cuenta con el apoyo de Cablevisión-Fibertel y es desarrollado por la organización ya alcanzó a más de 100 alumnas de escuelas públicas y privadas y se afianza como un referente para cerrar la brecha de género en el mundo de la tecnología.


Programando un Mundo Mejor, el programa que cuenta con el apoyo de Cablevisión-Fibertel y es desarrollado por la organización ya alcanzó a más de 100 alumnas de escuelas públicas y privadas y se afianza como un referente para cerrar la brecha de género en el mundo de la tecnología.

Chicas en Tecnología, la organización sin fines de lucro que busca cerrar la brecha de género en tecnología, concluyó en junio de 2017 la cuarta  edición de Programando un Mundo Mejor (PUMM), el programa libre, gratuito y de inscripción abierta, que tiene como objetivo desarrollar el interés por la tecnología y formar habilidades emprendedoras en chicas de entre 13 y 16 años, de escuelas y colegios secundarios, de forma práctica y con un enfoque social. De esta manera, desde su lanzamiento, en 2015, la cantidad de chicas que participaron del programa superó las 100. Todas ellas forman parte Comunidad Chicas en Tecnología, un espacio de referencia, aprendizaje y encuentro entre las egresadas de todos los programas de Chicas en Tecnología.

En esta nueva edición, participaron 30 chicas de 10 escuelas y colegios que diseñaron 10 aplicaciones y buscaron resolver problemáticas sociales que ellas mismas identificaron y viven todos los días en su escuela, barrio o comunidad. Las participantes trabajaron en equipo junto a un mentor o mentora con experiencia en tecnología que es, además, un modelo con el que ellas pueden identificarse y proyectarse en el futuro.

Para Mariana Bernagozzi, que participó como mentora en dos ediciones de PUMM, “lo más importante del programa es que muchas chicas no saben qué significa programar y no se imaginan cómo es el trabajo que hacemos”, afirma. “Durante estos días se rompen un montón de mitos, las chicas vienen sin tener un modelo o con opiniones erróneas y se van con la idea que una carrera tecnológica es una opción en el futuro”, destaca.

Por su parte Kiara, de 14 años y alumna del Colegio Comercial 17, comenta que se enteraron de PUMM por la Vicerrectora de la escuela. “Me interesó la propuesta y no sabía nada de programación. Ahora sé cómo usar algunos programas y el espacio es muy lindo y te hacen sentir muy cómoda”, agrega.

En la primera edición del año 2017, las chicas pensaron soluciones a problemáticas que incluyen la ayuda para personas en situación de calle; soporte a personas con dificultades de comunicación y problemas de depresión; cómo organizar mejor las actividades en el colegio; encontrar mascotas perdidas; y desarrollar hábitos alimenticios saludables a través de juegos y recetas saludables.

En cada edición de PUMM vemos que los problemas que detectan las chicas y las formas de ayudar a resolverlo utilizando la tecnología son distintos. El objetivo de este programa es despertar el interés por la tecnología y convertirlas en protagonistas”, destaca Melina Masnatta, una de las co-fundadoras de Chicas en Tecnología. “En agosto y octubre tendremos dos nuevas ediciones de PUMM. Ya abrimos la convocatoria y queremos invitar a directivos y docentes que anoten a sus escuelas y alumnas. Además, continuamos con los encuentros de la Comunidad Chicas en Tecnología, que tienen como objetivo continuar el trabajo con las egresadas de las ediciones anteriores; y este año lanzamos los ‘Clubes’ en siete escuelas”, agrega.

Mientras tanto Mariana Giacumbo, Gerente de Comunicaciones Externas de Cablevisión-Fibertel expresó: Buscamos desarrollar el interés por la tecnología y formar habilidades emprendedoras en jóvenes mujeres de escuelas de nivel secundario, a través del desarrollo de aplicaciones que resuelvan problemas de su comunidad. Cablevisión-Fibertel es empresa fundadora de la organización, acompañando el desarrollo de sus programas”.

PUMM fue diseñado de manera exclusiva por la organización y está estructurado en diferentes etapas que incluyen: una sesión informativa para las participantes, mentores y profesores; dinámicas que tienen como objetivo identificar problemas, presentar soluciones para ayudar a resolverlos a través de una app; prototipar, desarrollar y presentar ante un sus compañeras y mentores. Durante el transcurso del programa las participantes trabajan en equipo con mentores que ayudan a pensar y repensar las posibilidades. Finalmente, desarrollan aplicaciones utilizando la herramienta libre y gratuita App Inventor.