Asuntos Corporativos

Ley de medios

  1. ¿Qué puede suceder el próximo 7 de diciembre?
    Ese día no debería suceder nada, ni jurídica ni fácticamente, con Cablevisión ni con los medios del Grupo Clarín, ya que sólo vence una medida cautelar. Para esa fecha puede ocurrir:
    a). que ya esté resuelto el juicio de fondo sobre la inconstitucionalidad de ciertos artículos de la ley de medios.
    b). que la medida cautelar sea extendida, si el juicio de fondo no está terminado, como expresó la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
    c). que empiece a correr el año de plazo que establece el artículo 161, que había sido suspendido hasta el 7 de diciembre.

  2. ¿Qué dijo la Corte Suprema de Justicia en relación al pedido de extensión de la medida cautelar vigente solicitada por el Grupo Clarín? La Corte Suprema de Justicia sostuvo que la extensión de la cautelar la debe resolver la Cámara Federal en lo Civil y Comercial. Declaró "inadmisible" resolverla ella misma por "tratarse de un planteo que se encuentra en trámite ante el tribunal de alzada competente". El pedido de prórroga de la cautelar fue formulado por el Grupo Clarín ante la posibilidad de que no exista sentencia de fondo al vencimiento de la medida original, lo que lo pondría en situación de denegación de justicia. El martes 27 de noviembre, la Corte dejó en claro que si no hubiera sentencia el 7 de diciembre de 2012 justamente se daría ese caso de denegación de justicia. En la resolución complementaria conocida un día después, la Corte sostuvo que la consideración de la prórroga de la cautelar "no corresponde a su jurisdicción" sino a la de la Cámara Federal en lo Civil y Comercial, donde se encuentra en trámite.

  3. ¿Cablevisión se opone a una ley de medios de la democracia?
    Esto no es correcto. Cablevisión considera necesaria una ley de medios moderna que garantice la pluralidad de voces, que evite la discrecionalidad del Gobierno de turno, que proteja la sustentabilidad de los medios que no dependen del poder político o de intereses económicos ajenos al sector, y que preserve la seguridad jurídica de los argentinos que han invertido en los medios de comunicación. Además, la compañía sostiene que el mercado dejó de ser de "Medios" para pasar a ser de "Telecomunicaciones". Es por eso que se considera necesario el desarrollo de una ley para el mercado de las Telecomunicaciones. El avance tecnológico y los cambios de consumo han transformado servicios antes separados en convergentes, provocando un fenómeno que los especialistas llaman de "contestabilidad cruzada" (fenómeno por el cual comienzan a competir empresas e industrias que antes no lo hacían entre sí, como los sectores audiovisuales y de las telecomunicaciones). Hoy, tanto las redes como los dispositivos no transportan ni reciben un único servicio (voz, datos o video) sino todos ellos al mismo tiempo y desde cualquier lugar. El llamado "cuádruple play" va siendo el estándar mundial en las telecomunicaciones. Por lo tanto, la ley de Servicios Audiovisuales sancionada en la Argentina en el año 2009 solo rige para la industria del cable y deja de lado a las empresas telefónicas. En este sentido, dadas las asimetrías y privilegios regulatorios agravados por la ley de Medios y su aplicación discrecional, la única forma que tienen los cableoperadores de competir frente a los jugadores globales es logrando escala nacional o regional. Esto permite intensificar la dinámica competitiva y mejora la calidad de los servicios.

  4. El Gobierno siempre manifestó que la ley de medios es para garantizar más pluralidad de voces y más libertad de expresión
    Hasta ahora nada de eso sucedió, sino todo lo contrario:
    a). Existe menos diversidad, menos pluralidad de voces y menos libertad de prensa.
    b). El Gobierno, como si fuera un "pacman", fue colonizando medios hasta controlar directa o indirectamente más del 80% de los medios audiovisuales de la Argentina.
    c). Los medios comunitarios fueron excluidos.
    d). Los concursos de canales de TV fueron cancelados.
    e). La TV Digital se entregó "a dedo" sólo a los amigos del Gobierno de turno.
    Los hechos demuestran que tres años después de la sanción de la ley, la realidad es muy distinta a lo que el Gobierno manifiesta.

  5. ¿En qué sentido la ley de medios afecta la libertad de expresión y otros derechos constitucionales?
    La discrecionalidad y el poder de control que esta ley le da al Gobierno sobre distintos aspectos de los medios audiovisuales la convierten en una "espada de Damocles" para la vigencia de un sistema mediático editorialmente independiente y económicamente sustentable en el país. Constitucionalistas observan que la libertad de expresión se encuentra afectada por varios artículos. Se menciona el fuerte intervencionismo del Estado en contenidos (art. 65), la falta de regulación de la pauta publicitaria oficial, la discrecionalidad en el otorgamiento de licencias (art. 33 y 34) y el licenciamiento de contenidos audiovisuales que no usan espectro, como operadores y señales de cable (arts. 45 y 58). También el gran margen de discrecionalidad para las sanciones, cuyos alcances y graduación no están debidamente explicitadas y dejan lugar al arbitrio de la administración (Título VI). O la posibilidad de ejercer censura indirecta a partir de la evaluación arbitraria de aspectos poco específicos en la adjudicación de licencias (art. 28 y 34). Todos estos aspectos quedan en cabeza de la Autoridad de Aplicación, que será controlada por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN). Con un agravante, las licencias para ciudades con más de 500 mil habitantes (las más importantes) las otorga directamente el PEN (art. 32). Conceptualmente, el proyecto apunta a debilitar las voces privadas a cambio de fortalecer un escenario de medios estatales y paraestatales. Estos medios, controlados por el Gobierno de turno, son los únicos que tendrán alcance nacional. Además, al ser financiados por los recursos públicos, configurarán una competencia desleal frente al resto. La ley es retroactiva y, por lo tanto, inconstitucional. Afecta el derecho de propiedad al no respetar las licencias actuales, obligando a desprenderse de ellas aunque hoy sean perfectamente legales. Esto consagra la inseguridad jurídica, porque afecta inversiones ya realizadas en base a un marco legal (art. 161). La "adecuación" en un año es, además, una trampa que busca bajarle el valor de las licencias. Varios señalan que es la puerta para el ingreso de capitales cercanos al oficialismo, como ya viene sucediendo.

  6. ¿Cablevisión respeta la ley?
    Cablevisión siempre cumplió con la ley y la Justicia a lo largo de su historia. Tras la sanción de la ley de medios 26.522, en octubre de 2009, los medios audiovisuales del Grupo Clarín fueron los que primero cumplieron todos los artículos de la norma que se encontraban vigentes, tales como producción nacional, contenidos infantiles, parámetros publicitarios, etc.

  7. ¿Por qué Cablevisión no reconoce a la Autoridad de Aplicación (AFSCA)?
    Cablevisión ha denunciado que mientras el AFSCA no esté integrado como lo marca la ley carece de la imparcialidad y de la neutralidad necesaria para ejercer el poder de control sobre los medios. Durante 2011, el AFSCA le impuso más del 90% del total de multas del organismo al Grupo Clarín, una clara demostración del trato discriminatorio y persecutorio.

  8. ¿Por qué Cablevisión no presenta su plan de adecuación?
    Cablevisión es una empresa del Grupo Clarín que tiene suspendido el artículo 161, por lo tanto ninguno de sus reglamentaciones puede aplicársele hasta que esa medida cautelar no finalice. Clarín no debe presentar ningún plan de adecuación pues el artículo que lo contempla está completamente suspendido, como mínimo, hasta el 7 de diciembre de 2012.

  9. ¿Cuál es la situación de la fusión de Cablevisión con Multicanal?
    La fusión entre Cablevisión y Multicanal está plenamente vigente tras su autorización, sin restricciones, en diciembre de 2007, por el organismo competente, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC). Lo hizo por unanimidad de sus tres vocales. Previo a su aprobación, la CNDC consultó al ex Comfer, como prevé el procedimiento, quien manifestó que la consolidación de ambas empresas no afectaba el marco regulatorio vigente ni la competencia en el sector. En 2009, la CNDC y el Comfer trataron de dar marcha atrás con la fusión ante lo cual Cablevisión recurrió a la Justicia. La empresa desistió de sus licencias duplicadas en forma espontánea y antes de cualquier requerimiento estatal. Hoy, la compañía posee una licencia por localidad, tal como lo establece la regulación.
    Los clientes fueron beneficiados porque los precios bajaron en Internet y subieron las velocidades de acceso. Lo mismo sucedió con la TV Digital y de alta definición, que produjeron sensibles incrementos de competitividad y mejora en los servicios.

  10. ¿La adquisición de Cablevisión y la posterior fusión de los cables fueron concesiones del Gobierno? ¿Se trató de algo excepcional?
    La adquisición de Cablevisión fue una inversión genuina del Grupo Clarín de U$S 1100 millones y permitió que la compañía volviera a ser argentina. La fusión con Multicanal se realizó cumpliendo todos los pasos legales, tras un análisis de 14 meses de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) y un dictamen favorable de los tres miembros de dicho organismo. Dicha fusión involucra porcentajes de participación de mercado menores a otras aprobadas recientemente en el país en distintas industrias. Y, a su vez, es menor o similar a los de los principales sistemas de TV paga de países como Francia (65%), Italia (75%), España (57%), Alemania (52%), Reino Unido (50%), Chile (67%), Perú (82%), Venezuela (50%), Brasil (46%), Colombia (46%) y México (46%).

  11. ¿Cablevisión es un monopolio?
    No, de ninguna manera. Cablevisión ofrece televisión por cable e Internet en un mercado en el que existen más de 700 operadores en el país. Y, en cada localidad en la que Cablevisión brinda servicios compite con una o más opciones, tanto en cable como en satélite, con las cooperativas locales, y con servicios de video como los que lanzaron las telefónicas y otros operadores internacionales. En un mercado competitivo de la TV paga, Cablevisión es el principal actor con un 47% de participación, porcentaje comparable con el de otros operadores de cable de países como Francia (65%), España (57%), Alemania (52%), Reino Unido (59%), Chile (67%), Perú (82%), Venezuela (50%), Brasil (46%), Colombia (46%) y México (46%). Por su parte, en Internet, hay decenas de miles de opciones. En un mercado donde cualquiera puede distribuir contenidos, Fibertel tiene el 23% de participación.

  12. ¿Cuál es la posición de Cablevisión respecto a las Cooperativas?
    Cablevisión no se opone a la competencia, de hecho compite intensamente con DirecTV, Telecentro y más de 700 operadores en todo el país. La compañía aspira a una competencia igualitaria, donde todos tengan las mismas condiciones y se esté en el mismo punto de partida. Hoy, las cooperativas tienen acceso a: beneficios fiscales (no desgravaciones impositivas), posibilidad de ofrecer cuádruple/triple play, subsidios cruzados y posibilidad con ofrecer servicios públicos exclusivos, beneficios con los que no cuenta la industria del cable.

  13. ¿Cuántas licencias tiene Cablevisión?
    Cablevisión ofrece servicios en 12 provincias a través de 158 licencias locales, muchas menos que empresas de la competencia como DirecTV que cubre 2.200 localidades, o Telefónica y Telecom que también llegan a todo el país.

  14. ¿Es racional el límite de 24 licencias o del 35% de los abonados a la TV por cable que dispone la ley?
    El problema es que ambas cuestiones tienen graves defectos tecnológicos, regulatorios y estratégicos. El cable no utiliza espectro radioeléctrico, por lo cual no debiera estar sujeto a licencias estatales, y menos de duración limitada. Más arbitrario aún resulta el límite de 24 licencias, a lo que se suma la discrecionalidad de que su amplitud geográfica queda a criterio del Gobierno. Es como si a las telefónicas, a las empresas celulares o a DirecTV se las restringiera a dar servicio en 24 localidades únicamente.
    El límite del 35% de abonados a nivel nacional, además de contradecir abiertamente la reciente aprobación de la fusión Cablevisión-Multicanal, genera un desbalance discriminatorio frente a las empresas telefónicas, que pueden llegar hasta el 100% de los hogares. Está demostrado que donde existen dos redes (la telefónica y la de cable), bajan los costos y suben las velocidades de banda ancha. Al ponerle un límite al cable, también se le está poniendo ese límite a los abonados potenciales de cable módem y, por lo tanto, se les está concediendo un privilegio y un mayor poder de concentración a las telefónicas, que hoy manejan más del 70% de los accesos a Internet.
    Los límites de abonados al cable a nivel mundial son casi inexistentes. En los EE.UU. existía un tope del 30% que se solía justificar en el enorme tamaño de ese país, donde los operadores superan los 20 millones de abonados. Sin embargo, un fallo de Cámara Federal en el caso Comcast acaba de dejar sin efecto ese límite por razones tecnológicas y de mercado, al sostener que "las nuevas formas de competencia hacen que el cable esté perdiendo espacio".

  15. ¿Por qué Cablevisión no ha ordenado su grilla de programación?
    Cablevisión fue el primer cable en realizar un ordenamiento de la grilla por géneros. Lo hizo en 2008 tras la fusión, y de manera integral el año pasado, siguiendo los parámetros de la ley. La compañía incorporó señales de acuerdo a sus disponibilidades técnicas y contractuales, ya que la capacidad de la grilla analógica está completa desde hace años, con contratos vigentes. Así lo hizo en 2011 con Telesur, Paka Paka, INCAA TV y CN23. Las mismas se incorporaron al "paquete básico digital", que no es codificado, como marca la ley.
    Asimismo, existen medidas judiciales vigentes previas, dictadas por la Justicia Federal, que suspenden la aplicación del artículo de la Ley de Medios vinculado a la grilla y su reglamentación, por vulnerar derechos constitucionales.

  16. ¿Cablevisión invierte en el país?
    La inversión realizada por Cablevisión en el período 2007/2011 fue de 4.121 millones de pesos, más de tres veces lo establecido en el compromiso voluntario inicial ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC). Cablevisión forma parte de Clarín, un grupo empresario nacional e independiente con 67 años de trayectoria en la Argentina, 17 mil empleados y con ya más de $20 mil millones de pesos invertidos en nuestro país.

  17. ¿La nueva ley atenta contra el concepto actual de multimedia?
    La nueva ley atenta contra el concepto actual de multimedia porque actualiza la filosofía de ley original de 1980, que prohibía a los medios gráficos acceder a licencias de radio y TV, básicamente por el control informativo que pretendía el gobierno militar (y uno de cuyos destinatarios era Clarín).
    Ahora, la nueva ley prohíbe las licencias de TV abierta y operador de cable en la misma área (lo que no existe en todo el mundo), o limita de manera casi ridícula la producción de señales, tanto a los canales abiertos como a los sistemas de cable. Se trata de ir en contra del concepto actual de multimedia en el mundo, que cada vez más se nutre de la interacción entre distribución y producción de contenidos. Las grandes productoras globales están asociadas a sistemas de cable y a canales abiertos.
    La propiedad conjunta de televisión abierta y sistemas de cable recorre el mundo: Fox y DirecTV (EE.UU.); Globo y Net (Brasil); Televisa y Cablevisión (México); Sky y Channel Four (Reino Unido), Cuatro y Sogecable (España). El último ejemplo de esta tendencia es la adquisición, por parte de Comcast (principal sistema de cable de los EE.UU. con 23,9 millones de abonados), de un porcentaje mayoritario de NBC Universal (titular de una de las cuatro grandes cadenas televisivas abiertas norteamericanas). Se acordó el precio de compra del 51% a General Electric, en 30 mil millones de dólares.

  18. ¿Estas restricciones son coherentes con las de regulaciones de otros países?
    No. El cable y la televisión abierta, por ejemplo, son mercados que no compiten entre sí son complementarios. Por eso la restricción de licencias simultáneas en estos servicios no existe en el mundo. No resulta razonable desde el punto de vista de la competencia, la diversidad y la dimensión económica. El canal abierto es, por antonomasia, productor de contenidos. Los sistemas de cable, por el contrario, son distribuidores de contenidos de las más diversas fuentes. A lo sumo, en el mundo se establece un límite al transporte de señales propias de un cable, (en los E.UU., por ejemplo, es del 40% de la grilla). Pero aquí sólo se permite una, el "canal local". También es inédito el tope a la producción de señales a los canales abiertos. En los EE.UU. los canales abiertos (ABC, CBS, FOX, NBC) y los operadores de cable (Time Warner, Murdoch) producen la mayor parte de las señales. ABC produce ABC News, History Channel, A&E, ESPN o Disney Channel; CBS produce CBS News o The Movie Channel; NBC produce MSNBC, Bravo, USA Network o Discovery; y FOX produce Fox News, Fox Sports, Fox Movies o National Geographic, entre muchas otras. Time Warner, por su parte, produce HBO, Cinemax, CNN, Cartoon Network, TNT y varias más.
    Con esta ley, se da la paradoja que grandes grupos extranjeros, que no producen programación en nuestro país, pueden tener todas las señales que quieran en la Argentina, 20, 30 o más. Pero los grupos nacionales, que dan trabajo acá y hacen periodismo acá, pueden tener sólo una.

  19. ¿Es lógico que se prohíban las redes privadas de televisión y radio con el argumento de promover la producción local, mientras se permiten las estatales?
    No resulta lógico ni desde el punto de vista de la producción, ni tampoco del de la verdadera diversidad. En primer lugar, está demostrado que los países que tienen redes o cadenas privadas fuertes son grandes productores y exportadores de contenidos. Sólo la dimensión de una cadena permite amortizar los altos costos que hoy tiene producir programas de calidad, tanto en ficción como en entretenimiento. Sólo mirando los ejemplos de los EE.UU., Brasil, México o España, con sus cadenas televisivas y radiales, podemos constatarlo.
    El límite del 35% por ciento de audiencia potencial nacional que impone la nueva ley a un licenciatario, y la prohibición de transmitir más que un 30% de los contenidos en simultáneo con otras emisoras, configuran la “tenaza” que le pone certificado de defunción a las cadenas privadas. No así a las estatales, que podrán poseer todas las emisoras que quieran y además no tendrán obligación de incorporar contenidos locales. Cuando se argumenta que los EE.UU. también tiene un límite de audiencia nacional (el 39%) se olvida que ese porcentaje, en la mayor economía del mundo, garantiza una llegada nacional. Mientras que, en la Argentina, el 35% sólo involucra el mercado de Buenos Aires.
    Desde el punto de vista de la genuina diversidad informativa, la prohibición de redes o cadenas privadas atenta contra el pluralismo, porque sólo les otorga peso y alcance nacional a las voces estatales, mientras que a las privadas se las fragmenta económica y geográficamente.
    Es falso que esto promueva la producción local. Hoy los canales del interior necesitan conjugar programación nacional y propia, porque los mercados publicitarios no permiten sostener una programación enteramente local y las audiencias son las primeras que demandan ese "mix". También las radios con llegada nacional conviven perfectamente con las locales: se trata de servicios complementarios, no excluyentes, como los diarios nacionales y los regionales.